La diarrea se define como el aumento de la frecuencia habitual de deposiciones acompañado de una disminución de la consistencia. Puede aparecer como efecto secundario de los tratamientos,pero también puede tener otras causas  como la administración de antibióticos.

En caso de diarrea es importante una buena higiene de manos a la hora de las comidas y asegurar una correcta hidratación. Evite comer durante las primeras horas y beba pequeños sorbos de agua u otros líquidos como infusiones, caldos o bebidas isotónicas, y siempre a temperatura ambiente.

Inicialmente se recomienda el consumo de alimentos que tengan un efecto astringente como pan tostado, bastoncillos, arroz y sémola de arroz, pasta blanca y galletas tipo María. También fruta cocida y sin pelar, plátano maduro o membrillo. Mantener el consumo de carne, pescado y huevos. Y utilizar cocciones sencillas como hervidos, a la plancha, al horno o al vapor.

Introducir los alimentos de manera progresiva y en función de las deposiciones.

En un primer momento, deben evitarse los alimentos ricos en fibra como alimentos integrales, verdura y fruta cruda, legumbres y frutos secos.También se recomienda limitar las fuentes de grasa de la dieta como mantecas o margarina, mayonesa, crema de leche y productos de pastelería. Pueden reintroducirse de manera progresiva los productos lácteos con un bajo contenido de lactosa.

Ante una diarrea persistente, y a pesar de aplicar las recomendaciones, será necesario que consulte al especialista.